Tostadas de fresa

tostadas de fresa

Antes de dormir, me gustaba mirar por la ventana la ciudad que se extendía bajo nuestros pies. Tú me abrazabas por la espalda y me susurrabas al oído: “Tokyo de noche es un mar de luciérnagas”. Yo cerraba los ojos y, mientras esbozaba una sonrisa, me giraba para besarte.